Suecia: Qué ver en Kalmar, además del castillo

que ver en Kalmar Suecia además del Castillo de Kalmar

El verano es la mejor estación para explorar Suecia a tu aire y con calma. Vale, también es la temporada en la que viajan todos los suecos (Julio es como nuestro Agosto, Estocolmo se vacía y la costa se llena de gente) pero aún así, con lo organizados que son y la de gente que emigra a nuestras costas, se está la mar de bien.

Y, por extensión, es la mejor época para viajar por la costa y ver el imponente castillo medieval de Kalmar. Así que, ya que vas hasta allí (y merece la pena acercarse, aunque suponga un pequeño desvío en tu viaje) lo mejor es que te quedes hasta el anochecer para disfrutar de los reflejos del castillo en el agua y de los pequeños secretos de la ciudad que los suecos han elegido como "el mejor sitio para pasar el verano en Suecia".

Así que, ¿qué ver en Kalmar? 

Kalmar es una ciudad pequeña y rodeada (al menos su centro histórico) por el agua, así que lo mejor para descubrirla a fondo es visitarla a pie. Y un buen punto de partida es la Catedral y las calles adoquinadas de la plaza principal.

La Catedral de Kalmar es uno de los pocos edificios que permanecen inalterados de la época de esplendor sueco. Creada en 1703, dicen de ella que es una de las iglesias barrocas mejor conservadas del norte de Europa. Llama la atención por fuera con sus tonos naranjas y las llamaradas de oro decorando las columnas en su tejado. Además, cuenta con un altar barroco del siglo XVIII y un púlpito de mitad del siglo XVII. Es curioso que siendo un templo luterano, también admiten ceremonias de otros ritos de vez en cuando.

centro de la ciudad de Kalmar Suecia

La catedral está rodeada de algunos de los edificios principales de la ciudad, como el ayuntamiento, y al lado de la calle de tiendas Storgatan. En realidad, la calle Storgatan cruza toda esta parte de la ciudad, desde la playa Kattrumpan hasta la puerta oeste o Västerport.

Dejando la catedral a nuestra espalda y la calle Storgatan a izquierda y derecha, llegamos a una plaza con algunos edificios centenarios y la antigua muralla de Kalmar. Es un sitio peculiar: la muralla tiene algunas tiendas dentro y, además, es la única muralla sueca por la que puedes caminar (caminar poco, porque no es mucho lo que queda en pie en este tramo.)

muralla de Kalmar Suecia

Callejeando por aquí hay algunas casas curiosas, desde antiguas fábricas a casas típicas de otras regiones de Suecia, aunque solo dentro de la muralla. Una vez la cruzas, está el puerto deportivo y un pequeño centro comercial.

Volviendo sobre nuestros pasos, subimos por la calle Storgatan hacia Södra Vallgatan, donde encontramos una serie de casitas bajas de pescadores. Las casitas, además de llamar la atención por lo pequeñas, tienen algunas cosas curiosas, como los gatos en sus ventanas (gatos de porcelana). Los usaban antiguamente para indicar si el marido estaba o no en casa, por si se daba el caso de que el amante (ups!) le diese por aparecerse por allí.


No son el único dato curioso de las casas de la zona. También en esta zona, verás que algunas casas tienen una especie de espejos retrovisores encima de las ventanas de la planta superior (pondría foto, pero no se ven bien). Son para las cotillas, así no tenían que asomarse a la ventana para ver qué hacían las demás...

Por cierto, en el parque de la calle Östra Vallgatan está (algo escondido) el Klapphuset, que no es más que el lavadero. Sí, un lavadero cubierto porque aquí sol hace poco y lavar hay que lavar igual, llueva o no.

Lo curioso de este lavadero de 1857 es que está metido en el Mar Báltico. Vamos, que lavaban (o lavan) con agua salada las alfombras. Y que, en vez de elevar el agua para lavar cómodamente, aquí la gente se mete en unos barreños de madera en el suelo para lavar, porque toda la estructura está flotando en el agua.

Klapphuset lavadero Kalmar


Desde esta zona (con algo de suerte y sabiendo dónde mirar) es posible ver el puente Öland. También están cerca el museo marítimo y el museo de Kalmar, aunque nosotros no entramos por la hora.

Volviendo por Norra Langgatan (paralela a Storgatan), hasta la catedral bajamos hacia la parte más "comercial" del centro de Kalmar. Por cierto, en esta calle está un Systembolaget (los que estudiasteis Derecho o ADE, seguro que lo recordaréis, para los demás: en Suecia no se puede comprar alcohol en los supermercados, solo se puede comprar en unas tiendas especiales del estado que se llaman Systembolaget.)

Al final de la calle, si miras hacia arriba, verás el depósito de agua (parece una torre) y, en frente, la antigua puerta del Oeste o Västerport. Volviendo hacia Storgatan (a la izquierda) está la plaza Larmtorget, donde se encontraba antes la guardia (hoy llena de restaurantes y barcillos) y el teatro de Kalmar.

Que ver en Kalmar Vasterport Puerta del Oeste

Västerport (puerta del Oeste), también conocida como Högvakten (la Guardia Principal) fue construida en 1658 y funcionó como puerta principal hasta 1870. Antes había aquí una unidad militar, pero hoy puedes ver algunos estudios de artesanía de cristal.

La puerta da a un foso sobre el que cruza un puente de madera (el puente Ravelin), que fue reconstruido en 1997. Y que va a dar a la cárcel y, si giras a la izquierda, al parque de Kalmar y al famoso Castillo.

El parque se creó en 1880 y es un buen sitio para un picnic o para disfrutar del fresquito si aprieta el calor. Aquí está el museo de Arte de Kalmar y algunos de los mejores sitios para fotografiar el castillo de Kalmar.

Castillo de Kalmar en Suecia

El castillo, uno de los castillos más impresionantes de Suecia, fue fundado en el siglo XII, aunque su apariencia actual es del reinado de los Vasa en el siglo XVI, cuando reconstruyeron el castillo medieval en uno de estilo renacentista nórdico. Su ubicación era clave por la cercanía de la frontera con Dinamarca (entonces mucho más cercana.)

Una visita muy interesante para saber cómo vivían los reyes suecos, sus sirvientes, sus enemigos y sus amantes. A mí me sirvió para que me entrase el gusanillo sobre la historia de Suecia (de la que estudié poco y menos en el colegio.)

Por cierto, una de las visitas más populares entre los nórdicos es la de la capilla del Castillo: Kalmar Slottskyrka, uno de los sitios favoritos para casarse en Suecia. Al parecer la capilla es del siglo XVI y tiene una decoración bastante peculiar. ¿Cosas curiosas? Hombres y mujeres, separados. Y los presos del castillo tenían derecho a acudir a las ceremonias religiosas del castillo (después los encerraban sin comida en los sótanos del castillo, pero ese ya era otro cantar...)


Vale, la foto no es muy bonita, pero el sitio es bastante chulo (para una ceremonia íntima, aquí no caben muchos invitados.) Personalmente, me interesó más la decoración del resto del castillo, especialmente en lo que tiene que ver con reyes locos y conspiranoicos.

Y, ya por último, como en Suecia se cena pronto, nos quedamos a cenar en el restaurante del castillo. Lo sé, suena a "restaurante de museo" pero es un restaurante restaurante, de los de verdad, solo que está en un Castillo. Concretamente, en el salón de Tomas y Charlotta.

Fantástica comida con productos de proximidad/kilómetro cero y recetas típicas suecas con un puntito moderno. Vamos, buena elección para darse un pequeño lujo (unos 60€ el menú degustación completo por persona y unos 50 el reducido).


Y ya un último dato, el castillo tiene fantasmas (por si veis a u na mujer de blanco o a un niño que no tenían por que estar ahí...)

Cerca de Kalmar: aprender a soplar cristal Sueco

Bastante cerca de Kalmar se encuentra Glasriket, el "Reino de Cristal". Por si no lo sabías, Suecia cuenta con una gran tradición en la elaboración de cristalería y piezas de arte en cristal, con firmas como Kosta Boda y Orrefors que son conocidas a nivel internacional. Toda esta cristalería (o gran parte de ella) se fabrica en la región de Småland, en unas 13 fábricas y talleres repartidas por la zona y a menos de una hora en coche desde Kalmar.

A lo mejor nunca te has planteado visitar una fábrica de cristalería (a lo mejor nunca te has planteado tener una buena cristalería... IKEA no cuenta, por muy sueca que sea) pues he aquí la oportunidad de aprender a hacer algo nuevo.

Nuestra primera visita fue a Målerås Glassworks, un pequeño museo y fábrica de cristalería donde puedes soplar tu propia pieza de vidrio (si quieres). No, no es tan fácil como parece, pero es divertido ver cómo la gente lo intenta y los churros que salen.


Esta fábrica realiza piezas únicas en cristal con un estilo más bien escultórico. Aunque se creó en el siglo XIX para hacer piezas tradicionales, la fábrica pasó distintas fases y todo tipo de penurias, hasta que en 1977 fue adquirida por la todopoderosa Kosta Boda. En 1981, cuando ésta última decidió cerrarla, los propios empleados y la gente del pueblo (población = 104 personas) decidieron invertir en ella y la salvaron.

Si nunca has visto arte en cristal, puedes echar un vistazo a la tienda y a su pequeña galería. Desde cristal tallado a pintado, soplado, fundido... hay cosas que yo no sabía que se podían hacer con vidrio, ahí lo dejo. La entrada es gratuita, solo pagas si decides probar a soplar tu propia pieza.

Después nos fuimos a Glass Factory en Boda. Glass Factory es un sitio diferente a Maleras en varios aspectos. Por un lado, no soplas tu propio vidrio, sino que aquí ves cómo artistas de distintas partes del mundo vienen a producir sus piezas limitadas de vidrio. Es muy interesante ver cómo una pieza se trabaja de principio a fin y la de gente que participa en el proceso.

The Glass Factory Boda


Por otro lado, tienen una fantástica colección de cristal sueco de todas las épocas, incluyendo cristalería pero también algunas cosas muy rarunas, así como los resultados del "glass lab" (proyectos de estudiantes sobre la aplicación del cristal a otras ciencias y usos). Y una muy buena tienda (con precios más bajos que la tienda de Estocolmo.)

Y, finalmente, es una colonia de artistas. Una especie de comuna donde artistas de todo el mundo vienen a trabajar y aprender, a través de residencias artísticas, talleres, etc. Y, para los niños, también tienen talleres (desde tallado de vidrio a soplado), aunque más cortos.

Otras cosas que hacer en Kalmar


Para los amantes de la naturaleza y las actividades náuticas, Kalmar es un buen punto para empezar a descubrir el Báltico. También es un buen sitio para avistamiento de aves.

Si estás viajando por aquí con niños te va a interesar: Vimmerby y el mundo de Pippi Calzaslargas (y su autora: Astrid Lindgren).

Logística para visitar Kalmar

Aunque lo más probable es que vengas hasta aquí en coche, Kalmar tiene estación de tren e incluso aeropuerto (código KLR, con vuelos regulares a Estocolmo y en verano chárter a Canarias, Mallorca, Cerdeña, etc.) Peeero, también tiene un puerto deportivo en el que puedes atracar (ni idea de cuánto cuesta, pero para eso está el Interné...)

Por cierto, además de unos cuantos hoteles, también puedes ir hasta allí en auto-caravana, el parking (de pago) está en el centro, al lado del puerto deportivo.

¿Algo más? ¿Dudas, preguntas?

Ya sabes, cualquier duda me la puedes dejar abajo en los comentarios 😉

Leticia Perez

Travel blogger y Consultora de Marketing. - Una viajera independiente que, de vez en cuando, viaja con amigos, familia y mucha otra gente interesante.
Actualmente entre Galicia y Portugal. Próximos destinos: UK, Bélgica, Japón, India.
También me encontrarás en www.travelto5.com

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